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ILUSIONISMO
Cuanto mas nos acercamos a la vejez, mas envidiamos a los que son niños.Y esa envidia no la provoca otra cosa que la ilusion con que viven. Son años en los que el espiritu se eleva a alturas celestiales, sin que el peso del barro impida el despegue de la tierra.Y es la imaginacion quien proporciona esas alas, con el proposito de que a la ilusion no ponga fin un desengañ0, no requerido la presencia del objeto que , miesteriosamente , hara su prodigiosa aparicion en el instante .Y puede tambien conseguirse la ilusion en mente , su instantanea transformacion o la maravila de su total fugaz desaparicion sin dejar rastro.
Esa ilusion continua con que vive el niño es lo que aviva en el hombre el deseo de volver a la infancia. Creemos que por haber vuelto a la niñez, nuestro espiritu encuentra un descanso perfecto. La vida del niño es una constante maravilla por la atraccion que en el provoca todo lo incomprensible. Y esa necesidad humana de admiracion y asombro se satisface, con resplandor de estrellas , en ese prodigioso mundo de fantasias que crea el mago, el ilusionista. Y por muchos que sean los años vividos , ese mundo de portentos y sorpesas hara abrir la boca como la abre el niño ante la realizacion del milagro sin sentir verguenza.
Hay que alimentar sueños y fantasias para qe la tierra no pierda sus formas y colores y no nos hundamos en una lugube estupidez. Y nada mejor para lograrlo que dejares llevar de los encantos que proporciona el ilusionismo, el arte de presentar una accion sorprendente originada por causas sobrenaturale
ANTONIO DE ARMENTERAS.
Esa ilusion continua con que vive el niño es lo que aviva en el hombre el deseo de volver a la infancia. Creemos que por haber vuelto a la niñez, nuestro espiritu encuentra un descanso perfecto. La vida del niño es una constante maravilla por la atraccion que en el provoca todo lo incomprensible. Y esa necesidad humana de admiracion y asombro se satisface, con resplandor de estrellas , en ese prodigioso mundo de fantasias que crea el mago, el ilusionista. Y por muchos que sean los años vividos , ese mundo de portentos y sorpesas hara abrir la boca como la abre el niño ante la realizacion del milagro sin sentir verguenza.
Hay que alimentar sueños y fantasias para qe la tierra no pierda sus formas y colores y no nos hundamos en una lugube estupidez. Y nada mejor para lograrlo que dejares llevar de los encantos que proporciona el ilusionismo, el arte de presentar una accion sorprendente originada por causas sobrenaturale
ANTONIO DE ARMENTERAS.